CASOS DE ÉXITO
La Olivera de Cort: tecnología y sensibilidad al servicio de un símbolo de Palma
Andrés Septién | 15 octubre 2025
- Arboricultura
5 min.
En el corazón de Palma de Mallorca, frente al histórico edificio del Ayuntamiento, crece una joya viva: la Olivera de Cort, un olivo monumental de porte escultórico que, por su edad, tamaño y valor cultural, está catalogado como Árbol Singular. Su silueta retorcida y su presencia imponente son parte esencial de la identidad de la ciudad.
Con el propósito de garantizar la conservación y seguridad de este ejemplar, el Ayuntamiento de Palma encargó a Tecnigral un estudio avanzado de evaluación del sistema radicular y del estado biomecánico y fisiológico del árbol. El trabajo fue realizado por nuestro equipo de arboricultura, integrado por técnicos certificados en VETcert, especializados en la gestión y conservación de árboles veteranos.
Para ello, Tecnigral empleó una tecnología única en el sector en España: el TreeRadar Unit (TRU), un georradar diseñado específicamente para la detección de raíces. Este equipo, del que Tecnigral dispone en propiedad, permite obtener una imagen precisa del subsuelo sin realizar excavaciones ni causar alteraciones. A diferencia de otros georradares comerciales, el TRU es capaz de identificar raíces vivas con diámetros a partir de un centímetro y de representar su densidad y profundidad en tres dimensiones.
Olivera de Cort. Plaza del ayuntamiento de Palma de Mallorca
El estudio de la Olivera de Cort permitió mapear el sistema radicular completo del árbol, detectando la distribución y densidad de las raíces hasta una profundidad de 70 centímetros. Los resultados confirmaron que el olivo mantiene un sistema radicular estable y bien adaptado, concentrado en los primeros 40 centímetros del terreno. A partir de este análisis, Tecnigral elaboró un plan de recomendaciones para mejorar la protección del ejemplar y minimizar riesgos de compactación o daños mecánicos en su entorno.
Siguiendo las conclusiones del informe, el Ayuntamiento de Palma emprendió diversas actuaciones de conservación: la instalación de un vallado perimetral para evitar el tránsito sobre la zona de raíces y la ampliación del alcorque, incrementando la superficie permeable y la aireación del suelo. También se llevaron a cabo podas de rejuvenecimiento y tratamientos fitosanitarios preventivos frente a plagas como la cochinilla, reforzando la vitalidad del árbol.
El estudio permitió mapear el sistema radicular completo del árbol, detectando la distribución y densidad de las raíces hasta una profundidad de 70 centímetros.
Hoy, la Olivera de Cort no solo sigue siendo un símbolo histórico y emocional de la ciudad, sino también un ejemplo
de cómo la tecnología, la ciencia y la arboricultura moderna pueden unirse para proteger el patrimonio natural más valioso.
Para Tecnigral, este proyecto representa la esencia de nuestro trabajo: unir rigor técnico, conocimiento especializado y respeto por los árboles veteranos que forman parte de la historia de nuestras ciudades.
Andrés Septién
Asesor Arboricultura & Biodiversidad











